No entiendo muchas veces lo que es la ficción en una escritura. Ni comprendo muy bien como es posible la literatura de horror. Solo sé lo que es escribir sin ningún parámetro, etiqueta o límite. Y este soy yo. Sceptique.

jueves, 28 de enero de 2016

Mundo loco.

Todo a mí alrededor son caras conocidas,
sitios gastados, caras gastadas.
Listas y despiertas para sus carreras diarias,
hacia ningún sitio.
Sus lágrimas empañan las gafas,
inexpresivas, inexpresivas.
Oculto mi cabeza, quiero ahogarme en mi pena,
no hay mañana.

En cierto modo resulta divertido, en cierto modo triste.
Los sueños en los que agonizo son los mejores que he tenido.
Resulta duro de decir, duro de aceptar,
cuando la gente camina en círculos.
Es un mundo desquiciado.

Niños esperando el día en que se sentirán bien,
El feliz cumpleaños.
Programados para sentir en el modo en que deberían .
Siéntate y escucha.
En el colegio estaba muy nervioso
Nadie me conocía.
Maestro mira a través de mi.

En cierto modo resulta divertido, en cierto modo triste.
Los sueños en los que agonizo son los mejores que he tenido.
Resulta duro de decir, duro de aceptar,
cuando la gente camina en círculos.
Es un mundo desquiciado.
Amplia tu mundo.
Mundo loco.

-Mad World. Gary Jules

jueves, 26 de noviembre de 2015

El turbio del escritor.

Quería escribirte una historia, pensando en que no la leerías.
Quería escribir un libro, sabiendo que no sería publicado.
Quería soñar en grande, pero la realidad se hizo presente.
Quería que leyeras mis escritos, pero no los aprecias como yo quisiera.
Quería pensar en que sería un gran escritor, pero pronto me convencí de que no sería así.
Quería pensar en que mi obra sería bien vista, y el mundo borró ese pensamiento.
Quería ponerme filosófico en un tarde, pero la misma me recordó la melancolía del tiempo que se va.
Quería escribirte una canción, pero todo me recordaba a Yellow.
Quería escribirte un poema, y la inspiración me faltó.
Quería mostrarte este rincón en donde escribo cosas sin sentido, pero pareció patético hasta para mi.
Quería empezar una obra, y tirar otras, pero no supe como empezar.
Quería apagar mi mente por momentos, pero seguí pensando en ti.
Quería leer una novela, y el título me supo a ti.
Quería que alguien me leyera, y nadie abrió este blog.
Quería escribir algo de lo que pudieras admirarme, y poco más me convencí de que no sería así.
Quería escribir lo que mi alma lleva cargada, pero comencé a llorar.
Quería decirte de una vez por todas todo lo que alberga mi alma, y terminé aquí, escribiendo como loco, sin parar, sin fijarme si lo he hecho bien, sin pensar tanto en como va.
Algunas veces quiero imaginar que seré un escritor reconocido, pero conforme las letras van llegando en mi, me pongo a pensar que en realidad no soy bueno.
Conforme van pasando las horas, la agonía me va reduciendo a nada.
Mientras escribo, comienzo a pensar en que es una perdida de tiempo, y luego comienzo a soñar en grande, en un milagro.

Quería terminar esto de la manera más expresiva que conozco... y seguí pensando en ti.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Opacidad.

Siento las palabras en mi cabeza con un bloqueo que me impide plasmarlas.
Anoche por la madrugada me encontraba recostado sobre la cama en la que duermo. Se ha convertido mi amiga y la espectadora de mis tristezas que se han tornado en rutinarias. Y anoche, mientras volaba mí vista por todo mí alrededor, me pude dar cuenta de lo nítido y palpable que se convertía todo lo que se hallaba a mi vista. Sentí las paredes más cercanas rasposas, sentí las cobijas como un juguete que puede ser retorcido al gusto, se sentía todo debajo de mi tan suave y agradable. Miré mis manos, y al momento experimenté lo que es sentir una piel nueva, una piel que nunca ha sido tocada o explorada en su totalidad. Sentí mis manos tan reales como lo son, fue un simple momento que me recordó que estaba vivo, que aún había esperanza, y que aún no estaba muerto por más que lo sienta así. Y me sentí sucio. Al instante quería arrodillarme y llorarle al Dios del universo que me concediese volver a vivir. Cambiar el rumbo que lleva mi vida. Seguir lo bueno desde temprana edad. Y me arrepentí, me arrepentí porque ya era tarde. Porque no había manera de salir de la tumba en donde me hallaba, sobre todo porque era difícil. Porque yo soy flojo, porque se me da mejor lo malo y no lo bueno. Porque me cuesta cambiar. Porque no quiero dejar ir, Porque aún no hago las paces conmigo mismo. Porque simplemente estoy en el fracaso. Porque no lo puedo evitar, porque solo lo quiero, más no lo hago.
Porque gasto noches que ningún ser humano recordará.
Porque empiezo a ver todo tan gris.
Porque me sigue pareciendo cómodo.
Porque he hecho a mi cama mi amiga.
Porque la luz se vuelve tenue.
Porque se me vuelve aburrido.
Hoy he hablé con mis amigos.
Hoy vi como se iban poco a poco
Hoy volví a sentir ese vacío en mi.
Hoy me quedé hasta tarde pensando en nada.
Hoy miré al todo.

Y hoy, nuevamente experimente esa epifanía
Y de nuevo me quedé solo.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Síndrome HTN

Nota: Nota, este padecimiento no es real, existe como se describe en un ambiente urbano. El escritor solo pretendía ponerle un nombre a esa inexplicable rutina por la que muchos pasan.


El síndrome HTN o por sus sigas en inglés "Highway to nowhere" (Camino a ninguna parte). Es el padecimiento no oficial, de una gran cantidad de jóvenes en la actualidad. Se define en un punto tanto como en la adolescencia como en la madurez en la que el individuo se ve sometido a una rutina, que, por lo general, empieza a invadir cuidadosamente hasta dominar nuestro tiempo semanas tras semanas antes de ser conscientes de esto. Mayormente conlleva en sí la depresión.

Más explicativo, seria en el momento en que una persona se siente en un punto en que no puede, o no emplea su tiempo en algo productivo para su auto-superación personal. No es un perdedor, aunque se sienta así, y mucho menos un ganador. Solo va a ninguna parte. Solo despierta cada mañana por haberse despertado. Solo se duerme porque sus parpados lo hacen dormir.
Mira, y ve todo tan gris opaco.


Solución:
Siempre hay una solución; hacer algo nuevo cada día. Tener la energía suficiente para levantarse y cambiar ese no-se-qué. Salir y admirar el sol, los rayos de este traspasando los árboles. No pensar mucho. No quedarse encerrado. No quedarse dormido. Solo apreciar y admirar el día, y notar que todo está allí por algo, para alegrarte y llamar tu atención.


lunes, 26 de octubre de 2015

¿Sceptique?

Escéptico, o como el título dice al francés: "Sceptique" es la simpleza menos liosa en la que un escritor contradice al mundo muchas veces al escribir. O más bien, lo hace a su modo.

 En mi caso era de ese modo. Siempre quería lograr escribir de una manera llamativa y atrapante. Y aunque aún no veo resultados, encuentro mi manera o "estilo" de escribir un poco de manera curiosa.

Comienzo a escribir algo simple, como por ejemplo, mi día. Y aunque mi día haya salido mucho mejor de lo esperado; al fin al cabo terminaba escribiendo sobre lo triste y monótono de la semana.

Las tardes, como esta, siempre son buenas para escribir, Y así llegué aquí. A este blog, a esta entrada resumido en palabras.
No soy un chico genial, muchas veces soy apático y detesto eso. Se puede confiar en mi, pero no sé si soy bueno, o malo, solo soy un tipo perdido entra millones de personas. No soy un gran especial, no soy depresivo, no me gusta pensar mucho, pero lo hago inconscientemente. No soy filósofo, ni mucho menos un escritor, soy más bien un perdedor, soy aún más patético y tonto. Soy un chico atrapado en su habitación soñando en ir más allá de sus expectativas.

Puedo escribir.
Y lo hago mal.